Jesús, un maestro del auténtico amor.
01/06/2010mery campiottiValores del liderazgo
Maestro no es aquel que sabe más, sino que es aquel que ya experimentó, y enseña desde esa experiencia. Desde los comienzos de su enseñanza Jesús nos llama a CONVERTIRNOS. A pasar del egoísmo a la generosidad, del ser cerrados a la apertura, del pecado a la vida, básicamente a encontrar a Dios. Y el arma principal que uso para enseñarnos fue el amor.
Muchas veces podemos sentir que ese modelo de fe y amor que nos enseña Jesús a través de su palabra es difícil, que es un modo de vivir extraordinario o incluso inaccesible. Bueno, al menos yo varias veces lo pensé. Pero después, siempre se me vienen a la cabeza esas palabras tranquilizadoras, siempre nos dice que NO TENGAMOS MIEDO. Jesús nos llama a la reflexión, a que valoremos las cosas, las personas, pero por sobre todas las cosas, nos llama a la valoración DE UNO MISMO. Eso es lo que implica convertirnos, valorar todo lo que nos rodea y valorarnos nosotros. VALORAR LO QUE REALMENTE VALE.
Es loco pensar como muchas personas se cierran a recibir este mensaje de fe y amor que Jesús nos trae. Creo que es una incógnita que va a estar siempre presente. Pero en el evangelio de Mateo, Jesús dice “Yo te alabo, Padre, Señor del Cielo y de la tierra, porque has mantenido ocultas estas cosas a los sabios y prudentes y las revelaste a la gente sencilla.” Pienso que es acá cuando entra eso de convertirse en un niño ante los ojos de Dios y dejarnos llenar por ese amor que es una fuente inagotable. Y si nos ponemos a pensar, Dios es Amor, y nosotros estamos hechos a imagen y semejanza de Dios. Estamos hechos con su misma capacidad de amar y dejarnos amar.
Nuestra misión es ser como Él. Vivir según ese mensaje. Estamos llamados a demostrarle a la gente que la Iglesia es amor y que en ella hay un lugar para cada uno. Tenemos que, con el ejemplo y la palabra, dos armas muy fuertes que Jesús uso para enseñarnos a nosotros, hacer que los que nos rodean logren abrir sus oídos y corazones. Para que sean capaces de escuchar esa palabra que habla de amor, de la sencillez, de la confianza, de la generosidad, del perdón, de Dios.
Y ¿por qué estas personas dependen de nosotros? O ¿por qué tenemos que ser mensajeros de ese amor de Dios? Por una simple razón, porque estamos consagrados a Dios. Cuando en el bautismo nos ungen con el óleo, no solo estamos llamados sino que estamos consagrados a Dios. Y es nuestro deber no guardarnos ese amor que experimentamos, sino que salir a compartir ese mensaje. Por eso es que Jesús es MAESTRO, porque nos mostró que hacer, nos enseño como compartir este mensaje con esas personas que no saben amar. Nos mira y nos ama. El tiene misericordia de nuestra miseria y a pesar de eso nos ama. Y espera que volvamos siempre a Él. Y el que vuelve tiene una misión, amar a los demás como el mismo Jesús nos amo.
Tenemos un maestro con quien contamos incondicionalmente. Como siempre decimos “Nada sin ti, nada sin mí” Esta en nuestras manos nuestra salvación. Vivimos con las esperanzas de ganar en este “juego” que es la vida. Nos la pasamos mirando a nuestro alrededor, analizando la competencia y aprendiendo para así poder lograrlo. Creo que llego el momento de tomar las riendas de nuestra vida. Estoy convencida de que esta es una escuela de amor a la cual todos estamos llamados. Dios ya nos llamó al cambio, ya nos puso en el campo de juego, que tan bien juguemos, eso depende de cada uno.
clari rios on 02/06/2010 at 8:21 pm #
me encanto mery!
“que tan bien juguemos, eso depende de cada uno.”
tinitaaaa on 02/06/2010 at 8:28 pm #
merrrr que lindooo!!! que real! tenemos la mision de abrir corazones!
Bruno on 29/09/2010 at 4:41 pm #
Excelente Mery! Te felicito!
Pienso que Dios nos creó para el amor porque es lo único que él sabía hacer.
Fina on 18/04/2011 at 10:10 am #
Bueno… a veces los que rigen el juego no te dejan jugar porque ellos son los primeros que no han conseguido entender el amor de Dios del que hablas y en lugar de abrir puertas y acoger corazones siembran la semilla de la discordia entre la gente. Soy una chica homosexual,¿ te haces una idea de la persecución que estamos sufriendo por la iglesia Católica? y muchas más claro.¿ Te imaginas cuáles tienen que ser las dimensiones del amor de una persona hacia otra para vencer y luchar contra tanta persecución e injusticia? Tal vez estemos nosotros más cerca del amor del que Jesús hablaba que el propio clero, sobre todo la élite, al final la historia no ha cambiado tanto siguen siendo los primeros en traicionarlo.
¡AMOR VERDADERO, YO LO CONOZCO Y MOLA!
Santiago on 12/05/2011 at 4:38 pm #
Perdón… una aclaración… Seamos claros y sinceros… Sinceros en el hecho que admito que los homosexuales a lo largo de muchos años han sido perseguidos, excluidos y discriminados injustamente… (no creo que sea el caso HOY)… pero soy claro en el hecho que también voy a responder a tu generalización que hiciste… la Iglesia Católica NO persigue a gente homosexual…
Puede que haya católicos que lo hagan y que probablemente lo hagan de manera incorrecta e injusta… Pero yo como católico tengo que defender de esa declaración que hiciste porque me parece que se está cayendo en la generalización…
Como si yo dijese que “la gente homosexual” odia a la Iglesia Católica… cuando también estaría generalizando …
.. y con otro tema… que vos digas que estás más cerca del amor que Jesús hablaba que un sacerdote, es valida como opinión, pero no deja de ser una opinión, como la de cualquier persona… Como por ejemplo mi opinión que es que no estás acertando con ese comentario…
¿En qué creés vos que estás amando de una manera más perfecta que un sacerdote o cualquier otra persona? (y con esto no necesariamente digo que los otros amen de una manera más perfecta que la tuya… no necesariamente)